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Jueves 09 de Septiembre de 2010 | 22:32 h

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Hasta el infinito, y más acá

13 de Abril del 2010

jose_manuel_estrada.jpgJosé Manuel Estrada. Biblioteca. Agencia Laín Entralgo. Madrid..¿Existe vida más allá de PubMed? Es poco probable. Sin embargo, existen en el más acá muchos otros recursos, de gran utilidad, pero no tan conocidos y manejados por nuestros usuarios.

La universalidad de PubMed es proverbial. Del uno al otro confín de nuestro planeta, los profesionales sanitarios pueden conectarse a diario a una base de datos que ofrece ya la friolera de casi 20 millones de referencias (y sigue creciendo a un ritmo de unas ochocientas mil referencias anuales). Parece que, más allá de los límites de PubMed, al menos en ciencias de la salud, pocos recursos pueden exhibir similares funcionalidades, cobertura, utilidad y servicios.

En noviembre del pasado 2009, la National Library of Medicine operó en PubMed una serie de cambios relevantes (que han animado e-mails, blogs y chats durante semanas) en un intento por renovar y hacer más amigable el sinnúmero de funcionalidades y servicios de esta base de datos. Y en febrero de este mismo año aún se acometieron algunos pequeños cambios más (¡que no serán los últimos!). Tras estos breves seísmos y no pocas discusiones bizantinas, quienes más y quienes menos continuamos utilizando PubMed (¡y que así sea por muchos años!) a diario en nuestras búsquedas, en nuestros cursos de formación y en nuestros estudios de producción científica.

¿Alguien se acuerda, en esa labor diaria, que también existen en nuestra pequeña aldea unas bases de datos como el IME, el IBECS y MEDES (tres por uno, y con posibilidades de que a alguien se le ocurra una cuarta) que, aunque solapen su información, sean más reducidos sus contenidos y tengan menos pero suficientes prestaciones, ofrecen la más completa información de las publicaciones biomédicas de nuestro país?

¿Son conscientes los profesionales sanitarios de que existen otras vidas, aunque sea en en el más acá, además de la inimitable PubMed? Quizás sí, quizás no. ¿Es que no necesitan nuestros usuarios consultar otros recursos más que PubMed o Google? Quizás no. Si PubMed nos puede dar respuesta bibliográfica casi en el cien por cien de nuestras necesidades con plena garantía y Google nos abre una ventana al mundo mundial, ¿para qué explorar otros territorios menos sofisticados?

La respuesta puede ser bien sencilla. Existen vidas diferentes, todas ellas con derecho a convivir en un mismo espacio del conocimiento, y no sólo de PubMed debe de vivir el profesional. Sin embargo, la selección natural (o el “dominio anglosajón, más bien) se encarga de que sobresalgan –y sean visibles- los mejores (o los que más recursos e interés destinan a su desarrollo).

Existe pues un nutrido conjunto de recursos, todos ellos de acceso libre y gratuito, que a todos pueden sernos de utilidad para encontrar otra información, además de la suministrada por la omnipresente PubMed. Y no se trata sólo de buscadores como Google Académico (donde encontrar en la Red quién y cuántos han citado nuestro artículo) o como Trip Database o Excelenciaclinica (que localizan en Internet y clasifican por tipo de documento recursos relacionados con las evidencias científicas), sino de recursos más especializados como:

a)      Revisiones sistemáticas, en la Cochrane Library Plus, a texto completo y en castellano, traducidas de la original Cochrane Library (con mayor retraso del que desearíamos), o los Best Practice de la Joanna Briggs, institución enfermera australiana con proyección internacional.

b)      Guías de práctica clínica nacionales, en GuiaSalud, por fin un recurso de información en el que las 17 Comunidades Autónomas se han puesto de acuerdo para unificar esfuerzos y no duplicar, triplicar o cuadruplicar resultados (¿algún día podremos ver unificadas en una sola base de datos verdadera la trilogía IME, IBECS y MEDES?).

c)      Portales como el de Fisterra, con un sinfín de recursos propios (guías de práctica clínica, sobre todo) y una organización sistemática y sencilla de recursos ajenos (revistas, bases de datos, atlas…), que elaboran desde tierras gallegas, con no poco esfuerzo y mucha voluntad, un buen número de profesionales entregados a la causa de la información; o como Infodoctor, una fuente inagotable de recursos en Internet.

d)     Recursos de información al paciente, como Medlineplus, una página web rebosante de contenidos, con interfaz y documentos en castellano (e incluso tutoriales interactivos), elaborada por la National Library of Medicine para los ciudadanos norteamericanos y, por extensión, para todos los ciudadanos del mundo mundial.

e)      Repositorios y almacenes de artículos de acceso libre, como SciELO o PubMed Central, donde a modo de autoservicio el usuario puede obtener rápidamente el texto completo de un artículo de su interés.

f)       Catálogos de publicaciones, como nuestro querido C-17, con la información más relevante de las revistas existentes en las bibliotecas de salud españolas; REBIUN, el catálogo coordinado de las bibliotecas universitarias españolas; o WorldCat, un catálogo internacional producto de la cooperación mundial en red.

g)      Servicios de alertas bibliográficas como DIALNET, desarrollado desde la Universidad de La Rioja, donde encontrar información multidisciplinar, y cientos y cientos de referencias vaciadas según una inteligente utilización de la cooperación interbibliotecaria.

h)      Y, por supuesto, recursos tradicionales como las bases de datos Índice Médico Español (IME), del Centro de Estudios Históricos de Valencia; Índice Bibliográfico Español en Ciencias de la Salud (IBECS), del Instituto de Salud Carlos III; o MEDES, de la Fundación Lilly. Con información duplicada y complementaria, con coberturas diferentes, con interfaces diferentes, con funcionalidades diferentes… (¿Tan difícil sería crear una interfaz que permitiera consultar las tres simultáneamente, ya que parece imposible que las tres acaben fusionándose en una gran base de datos española de ciencias de salud?).

Como podrá observar, estimado lector -si los consulta- la mayoría de estos recursos tienen un marcado perfil clínico y pueden ser algo menos útiles para gestores, administradores y economistas. Pero nunca es tarde. ¿Alguien se anima a crear una guía, una revisión, un repositorio… sobre políticas sanitarias, gestión hospitalaria, GRDs…? Esta publicación, e-RAS, que acoge estas líneas, podrá servir, desde luego, de eco de proyección.

Sin duda, en sus tareas diarias de búsqueda de información, PubMed le habrá ayudado a resolver la mayoría de sus necesidades. Deje estos otros recursos que acabamos de comentar… si así lo considera ¿para el fin de semana? Pero no olvide que, si en algún momento falla PubMed (¡raramente ha ocurrido!), existen alternativas. Y que si quiere ser exhaustivo (para una revisión, para una tesis, para un informe…), la red es tan rica que podrá, como las ardillas de época romana, recorrer toda la Hispania de recurso en recurso sin tener que posarse en el suelo, ni consultar PubMed (que tampoco es tan grave no hacerlo, ¡qué caramba!).

Agradecimientos a:

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